Saturday, May 30, 2015

A la vieja usanza.

Tonino es una hombre alto, fuerte, de manos rudas y mirada apacible, su lugar de nacimiento esta en el campo al norte del pais. Migro en los años noventa a la gran ciudad en busca de oportunidades y como cualquier hombre persistente, las encontró. Trabajó para 3 empresas en su vida laboral: 2, 5 y 12 años respectivamente hasta que en la ultima, recortaron su salario a la mitad por ajustes, para entonces ya era supervisor. Esto lo llevo a emprender, ahora maneja su propia micro empresa, lidia con clientes exigentes, paga salarios, compra materiales, hace cotizaciones y todo lo que ya ustedes pueden imaginar al respecto de su posición.

Pero en el fondo el sigue siendo un hombre de campo, se le nota! Yo soy uno de sus empleados, el mas nuevo, y con el que tiene alguna cercanía. Lo admiro, puedo ver esa masculinidad y esa hombría para cambiar las situaciones y transformar la realidad. Eso es lo que hicieron los hombres antes que nosotros.
Nuestro hombre ha cambiado, se ha adaptado, maneja las tecnologías modernas, conoce las dinámicas sociales actuales, tanto que tolera con comodidad las diferencias entre su esposa y su hija, (que obedece al avance de los derechos de la mujer), el compañero sentimental de su hija trabaja en la empresa y su realidad genera valor en el entorno.
Pero en algunas cosas, exige procedimientos a la vieja usanza, le gusta conservar algo de si mismo para no perderse tal vez.

Muchos hombres contemporáneos a mi generación tienen otras habilidades, veo la gran capacidad intelectual, física y a veces moral de muchos amigos, vecinos, conocidos cercanos y lejanos, que se encuentran en mi rango de edad (30-39 años), pero brillan por su ausencia algunas capacidades profundas: encarar y tomar acciones para cambiar la realidad. Tanto, que ojeando un poco el ramo profesional en el que me encuentro en la ciudad donde vivo actualmente, es difícil ver el relevo generacional: la mayoría de emprendedores tienen 50 o mas años.

Tal vez esto sea producto del gran cambio social que observamos; hoy quiero gritar a voz en cuello, que necesitamos mas de esta capacidad de los hombres de antaño, sin volver al camino andado, copiar lo mejor del pasado y poner mano a la vida para cambiar este presente tan agobiante.

Friday, May 22, 2015

Retomando la vida en la Urbe.

Disculpas mil a los -posibles- lectores de este pequeño espacio de sinceridad, la ciudad ha estado algo agitada, de seguro muchos ya lo saben... esto de las grandes metrópolis: transporte publico, calles a reventar, transito imposible, y algo de caos generalizado. Nada que un lector de blogs frecuente no experimente en sus propias pieles.

Esta semana la zurda y yo pasamos mas tiempo juntos del acostumbrado a la semana tradicional de trabajo, por cuestiones de capacitación interna de su empleo -y otras diligencias varias- pudo quedarse en casa dos tardes y una mañana.Esto es mas de lo acostumbrado!

Pudimos pasar mas tiempo en silencio o cocinando, o practicando un poco de ejercicio físico. No lo tome como el gran acontecimiento, solo me sentí feliz con lo simple de la situación, no hubo salidas a comer a restaurantes, ni tampoco las "grandes" actividades que suelen suceder en pareja cuando estos tiempos libres llegan de repente.

Aconteció lo sencillo, lo cotidiano, pero compartido. Cada vez me doy cuenta que la vida que llevamos día a día es producto de algo de lo que no somos conscientes, se parece mas a seguir un libreto aprendido, creo que vale la pena empezar a pensar de veras que mas puede acontecer con tu vida y la mía en medio de una vida de ciudad.

Es un reto para los nuevos hombre esto de empezar a diseñar una vida mas acorde con las verdaderas necesidades humanas, en caso de que sea muy complejo por las situaciones difíciles de la sobre-vivencia y los empleos de hambre que hay que llevar, por lo menos empezar a meditarlo, con eso bastara para que el cambio llegue, ojala mas temprano que tarde.

Thursday, March 5, 2015

La ocasión hace al ladrón?

Vivimos en una gran capital, con un idioma diferente al materno. Comparto con la zurda un apartamento cómodo en una zona algo alejada de la gran metrópoli, funciona para nosotros, y, mientras ella trabaja, yo usualmente aprovecho para el tiempo en casa para el estudio del idioma y me encargo de algunas de las labores del hogar.

Ayer por razones de fuerza mayor nos quedamos sin una parte de nuestro salario, un error humano, como el que todos cometemos, después de algunos momentos de tensión entre nosotros por la situación que esto genera, todo salio a mejor.

En estos dos días, solo contaba con algunos elementos en mi alacena para alimentos, la zurda muy preocupada por mi dieta, no encontraba la forma de ayudarme con los almuerzos y cenas de estos dos días, con los alimentos reducidos tuve que ingeniármelas. Al termino del primer día, cuando regreso cansada del trabajo, encontró un suculento plato - del cual ella se jacta de prepararlo mejor que yo- apenas para saciar su hambre voraz. Al día siguiente, en horas de la tarde, pues llego mas temprano de lo normal, la esperaba otra delicia, no dio pista de como se lograron ambos menús
.
Las situaciones pueden ser diversas en cantidad y calidad, es cuestión de una decisión diaria la que las convierte en posibilidades de desarrollo o por el contrario, en un motivo mas para molestarse con la existencia. Atrás quedaron esos tiempos en los que los hombres solo aportábamos fuerza bruta y apoyo en las labores manuales, hoy también resolvemos el hogar, y las comidas del día a día, ahora, no solo ellas tienen la sabiduría de la cocina.

Thursday, February 26, 2015

Nuevas masculinidades

Ayer fui con la zurda a una clase abierta, que daba la apertura de un curso/diplomado sobre nuevas masculinidades para la comunidad de trabajadores estatales cerca a la ciudad donde vivo. Había representación de cada uno de los municipios cercanos de las áreas de Derechos Humanos, Trabajo Social, etc. En su mayoría hombres de todas las edades y formas, con dos expositores de lujo, muy bien preparados y con amplia trayectoria en los temas afines.

Mientras yo escuchaba atento, la zurda estaba absorta en la conferencia, de cuando en cuando me miraba, feliz por mi compañía a este evento, importante -para ella- por el aporte que esta clase trae para su maestría, en el campo profesional que ella eligió. Hubo varios cuestionamientos importantes para los hombres, con los cuales yo me sentí identificado y bastante conmovido; varias de las ideas allí expuestas ahondaron en mi ser, me hicieron recordar momentos de mi infancia y mi familia primaria, toda ella compuesta por mujeres excepcionales. Hay mucha información sobre este nuevo movimiento en la Internet, basta solo googlear los términos: masculinidades, nuevas masculinidades, hombre de nuevo tipo, para darse cuenta de ello.

De retorno a casa, ambos en silencio, noté como la mayoría de ocupantes del bus en el que nos desplazabamos eran mujeres, y solo podia sufrir y/o reir en silencio al ver la cantidad de ancianos, madres con niños en brazos y mujeres con paquetes pesados, pasar penurias con los vaivenes del camino, las frenadas sorpresa, y uno que otro pasajero estorbando.
No acabo de entender cual es la pieza que falta para unir los lados del puente: la academia, con un gran discurso y la posible mitigación de muchos de los problemas sociales actuales, y un devenir cotidiano tan ajeno y caótico, lleno de inconvenientes, ambos transcurriendo en un mismo escenario.

Wednesday, February 18, 2015

Sin desayuno a la cama.

Hoy nos levantamos temprano, son las 6 05 am y hay que ir a trabajar. Ella trabaja en una ONG y yo pues... ando buscando aun.

Basta de clichés baratos: desayuno a la cama, fruta picada, helados y demás dulces venenosos. Necesitamos hombres que se levanten media hora antes, preparen un desayuno lo suficientemente saludable para una jornada laboral, acompañen a sus esposas, amantes, novias y semejantes, a la parada del bus.
Hombres que arreglen a los niños para sus deberes escolares, y ayuden en los quehaceres matutinos, cinco veces a la semana. Que la vida se construye día a día.

Dejemos los romanticismos para las películas de Disney.